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domingo, 24 de enero de 2010

El Bosque de la Luz (2)




Y fueron muchos los que hice, escoltado siempre por mis pequeñas amigas, las Alegrías, en aquel bosque de luz eterna.

Me enseñaron los verdes prados de la Paz, los turbulentos ríos de la vida, que regaban varias lagunas de lágrimas, y las fértiles huertas de la Ilusión y el Deseo.

- Todas estas regiones pertenecen al Bosque de la Luz - me dijo una Alegría.
- Guau, ¿y a quién pertenece todo esto?
- A ti, si quieres, y a todos los que vengan a conocerlo. Si llegas a saber que existe, puedes poseerlo.
- ¿Puedo poseer el Bosque de la Luz? - pregunté sin creérmelo aún.
- El Bosque y todo cuanto encuentres en el Planeta de la Vida, aunque no deberían importarte demasiado las posesiones.
- ¿Y qué hay más allá?
- ¿Más allá de qué? - Todas las Alegrías se giraron para oír mi respuesta.
- Del planeta en el que estamos. De la vida.
- Ja, ja, ¡qué importa! Preocúpate por conocer lo que hay en él, y no pierdas el tiempo en tonterías.

domingo, 17 de enero de 2010

El Bosque de la Luz (1)


Dicen que los bosque serían demasiado silenciosos si sólo cantaran los mejores pájaros (Henry van Dyke).

En nuestro bosque, no había mejores pájaros. Era un bosque extraño, pequeño y soleado. Demasiado soleado. Tanto que jamás se hacía de noche. El sol duraba eternamente y las nubes, en los pocos momento que poblaban su cielo, eran bien agradecidas por sus habitantes.

La primera vez que estuve allí yo tenía, quién sabe, al menos, cien años o nueve meses, y era mi primer viaje al extranjero.
Nada más llegar, la luz eterna de aquel bosque me abrumó, y durante unos segundos, o quizá días, escuché cómo llegaban varios animales, sin poder verlos.

Al momento, cuando pude abrir los ojos, me hice amigo de muchos de ellos. Varios pájaros que no sabían volar daban saltitos a mi alrededor, mirándome curiosos. Quise preguntar, pero el Cariño se me adelantó. El Cariño era una cigüeña con forma de madre y grandes bolsillos, donde guardaba todo tipo de herramientas, según me dijo después. Fue el primer ser que encontré tras el aterrizaje en el Bosque de la Luz, y se encargó amablemente de presentarme a algunos de sus habitantes.

Me explicó que los pequeños pájaros saltarines de mi alrededor eran las Alegrías, una gran familia por cierto, y que, aunque no sabían volar, estaban dispuestas con agrado a acompañarme en mis excursiones por el bosque.

martes, 7 de julio de 2009

Caminos



Aquí estás, camino de siempre,
hacia adelante, rota
la aspiración rosada, luna
que empalidece toda cosa.

Aquí estás y debes andar,
caminar como el agua absorta
por el torcido cauce, altos
los muros rojos, y a deshora.

Como el agua inmóvil transcurres
hacia un lejos, playa remota,
ya confusas historia y pena,
lejana la pena, la historia...


-- Antonio Machado --

viernes, 1 de mayo de 2009

Carta de Don Quijote a Dulcinea



Soberana y alta señora:

El herido de punta de ausencia, y el llagado de las telas del corazón, dulcísima Dulcinea del Toboso, te envía la salud que él no tiene. Si tu fermosura me desprecia, si tu valor no es en mi pro, si tus desdenes son en mi afincamiento, maguer que yo sea asaz de sufrido, mal podré sostenerme en esta cuita, que además de ser fuerte es muy duradera. Mi buen escudero Sancho te dará entera relación, ¡oh bella ingrata, amada enemiga mía!, del modo que por tu causa quedo. Si gustares de socorrerme, tuyo soy; y si no, haz lo que te viniere en gusto, que con acabar mi vida habré satisfecho a tu crueldad y a mi deseo.

Tuyo hasta la muerte,

El caballero de la triste figura



Miguel de Cervantes


viernes, 24 de abril de 2009

La muerte de Pepito Grillo


Hoy ha muerto Pepito Grillo,
la conciencia de muchas personas.

Falleció de pena y desolación
por encontrarse inútil en muchas vidas,
por no sentirse escuchado apenas,
por las mentes que perdieron los oídos,
que prefirieron hacer crecer sus narices
hasta más allá de su propio ego.

Descansa en paz Pepito Grillo,
los que aún están despiertos no te olvidan.


viernes, 17 de abril de 2009

martes, 14 de abril de 2009

Despropósitos


Se despertó tarde, aturdido por sus propios sueños. Tanto, que no estaba seguro de si lo había hecho realmente o sólo había ocurrido en un resquicio de su subconsciente. Esas cosas pasan a veces, el cerebro ordena nuestros más ocultos y pasajeros deseos para ponerlos en marcha mientras nuestros músculos descansan.

Esa noche se acostó con ganas de matar a alguien. No sabía muy bien a quién, ni tampoco con qué propósito. Quizá tuviera ganas de destruir algo hermoso, como escuchó decir a Tyler en aquella película, o quizá fuera, simplemente, esa necesidad de desahogo que sentía tras las noches de autocad. 

Daba igual, no había ya de qué preocuparse. Los sueños se nos repiten a veces con tanta frecuencia, que odiamos la incapacidad de nuestra propia memoria para traerlos al presente en cuanto el sol entra por los delgados agujeros de la persiana mal cerrada. Aparecen como fotogramas del cortometraje que vimos hace años, pero apenas hace unas horas, o unos minutos, que nosotros mismos los inventamos en algún lugar de nuestro propio cráneo. 

Recordaba sólo vagas imágenes de cuerpos mutilados, lo impregnaba por instantes un olor a carne chamuscada en una barbacoa de verano, venía a su memoria una sensación de absoluto desasosiego, y justo después una tranquilidad parecida al sentimiento de haber entregado ese proyecto en el que llevas meses trabajando, multiplicado por el placer de un orgasmo caramelizado en estrellas de chocolate helado. El clímax de lo irreal, el éxito sublime.

Sólo unos instantes después, al levantarse de la cama, se dio cuenta de lo que había hecho. Sólo al pisar el charco de sangre aún caliente, comprendió que había cosas más reales que los sueños. Pero para entonces, ya era un asesino. 

Autocomplacido con su propia muerte, la sangre aún brotaba de su herida, y los sueños venían y se iban en una lucha imposible con la propia vida, que contaba ya sus últimos minutos.

lunes, 9 de febrero de 2009

a seguir escribiendo...

Hoy he vuelto a abrir Cuentos de Ratón. Para mi sorpresa, y para la vuestra, tenemos 139 lectores en España, y otros esporádicos repartidos entre Bélgica, Alemania, Romanía, Serbia, Italia y Estados Unidos.

Creo que estareis de acuerdo conmigo en que, tras este éxito, sin sentido por cierto, debemos continuar con esta iniciativa, así que animaros YA a seguir escribiendo. Yo también lo haré, en esta semana tendréis noticias mías por aquí. 

Un abrazo ratón.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Personajes de cuento



Anoche hablaba con mi gran amiga Nuria sobre los cuentos... o más que sobre cuentos, sobre los personajes que querríamos ser. Ella apostaba por un hada, y me preguntaba qué sería yo.
Niños perdidos, príncipes azules, apuestos caballeros, piratas... nada de eso. Quiero ser un sapo. Uno bien feo y arrugado. Uno al que no se acerque cualquier doncella si es que no tiene claro a quién quiere besar. Uno que pueda ser un apuesto galán, sí, pero sólo si lo besan. ¿Y si no lo hacen? Me dedicaré a croar en mi charca, no debe ser un trabajo difícil para un sapo de cuento.
Es verdad que, siendo un sapo, no podré ser yo quien elija a la doncella que me besará, pero sí que puedo saltar en caso de que, quien venga a por mi, no sea de mi agrado. Puedo negar, mas no elegir. Sí señor, el sapo me viene como anillo al dedo.
Y tú, ¿qué personaje serías?



Tras editar esta entrada en mi blog, Nuria y yo decidimos estrenar Cuentos de Ratón, donde entre los dos, y a la espera de más mentes pensantes y escribientes, iremos esbozando trozos de un cuento que, mejor que ser contado, ha de ser vivido.